Fuente: El Tiempo

En días pasados la Unesco declaró al Parque Nacional Natural de Chiribiquete como Patrimonio mixto de la Humanidad y además el Gobierno decretó la ampliación del parque al agregarle 1’486.676 hectáreas de protección.

Lo que pocos saben es que en ese parque, que no está abierto al público, hay indicios de que viven pueblos indígenas en aislamiento, que son comunidades indígenas que evitan relacionarse con nuestra sociedad.

La Amazonía colombiana es refugio de una gran cantidad de pueblos en estas condiciones, para quienes el contacto con nuestro mundo implica riesgos para su salud por no tener defensas inmunológicas contra enfermedades, además de la pérdida de lenguas, prácticas y saberes ancestrales.

Se estima que en la Amazonía colombiana puede haber alrededor de 16 pueblos indígenas en aislamiento. De ser así, el país sería el tercero en el mundo con mayor número de estas comunidades después de Brasil (que tiene 70) y Perú (con 20).

Diana Castellanos, directora territorial de la Amazonía de Parques Naturales Nacionales, afirma que la experiencia con el contacto de los Nukak Makú (en los años 80) dejó muchas de las enseñanzas que se tienen en cuenta para evitar daños en estas comunidades.

Según explica, cuando se descubrió esta comunidad, ni el pueblo indígena ni la sociedad en general estaban preparada para el encuentro, de tal forma que se cometieron errores graves que redujeron la población indígena a la mitad.

“De los pueblos en aislamiento no sabemos muchas cosas, puede que no salgan en un tiempo, pero las autoridades hacen una preparación por si deciden salir en algún momento” afirma Castellanos.

 

¿Cómo se protegen estos pueblos?

En 2010 se confirmó la existencia de dos de los pueblos en aislamiento en Colombia y desde entonces distintas organizaciones indígenas, el Ministerio del Interior y Parques Nacionales Naturales han establecido una alianza para proteger sus territorios.

Una de las estrategias ha sido la generación de un anillo de protección para evitar amenazas como tala ilegal, la minería, el narcotráfico y proyectos de desarrollo.
La ampliación del Parque Nacional Natural de Chiribiquete fue también una forma de proteger a los pueblos que se cree que habitan en el lugar.

Sin embargo, Colombia no cuenta con una política pública para la protección de los pueblos indígenas en aislamiento.

Si bien existen instrumentos normativos en la ley colombiana que mencionan la prohibición de su contacto y el respeto por su condición, el país carece de un marco normativo específico que regule las acciones de protección de los pueblos en aislamiento y proteja sus territorios.

En cabeza del ministerio del Interior se ha creado un Comité para poder sentar las bases de una política pública de protección a estos pueblos.